6 de enero de 2008

Mi viejito

Desde que inicié este blog, siempre tuve en mi pensamiento idear este post que comienzo hoy. Mi idea fue que el primer artículo que publicara en el 2008 tenía que ser dedicado a él y... ¡En qué difícil situación me encuentro!
No es fácil escribir y dejar de lado los sentimientos, sobre todo, si uno escribe las historias de los pueblos que se quedaron sin voz. Pero lo que es aún más difícil, es dejar a un lado los sentimientos cuando a uno le toca escribir sobre su padre.
Y si...., este post está dedicado a ÉL!
La gran mayoría de los hijos estamos orgullosos de nuestros padres, pero yo siento además de ese orgullo, que él, junto a mi madre, me criaron al igual que a mi hermano, para vivir en otra época. Mi padre me ha dado un "plus", un "extra", algo más. El legado más grande, y que son los valores que hoy lamentablemente se han perdido; así como también una sensibilidad muy particular ante el sufrimiento del prójimo y un sentimiento muy alto por el bien común.
Siento que hoy tomo la posta y que sigo su lucha; a través de este blog, siendo la voz de los que no tienen voz y, como docente, tratando de sembrar en mis alumnos las mismas semillitas que mi padre sembró en mi, porque es mi sueño (como el de él) volver a mirar a los habitantes de mi país y ver en sus ojos el brillo y la felicidad que hoy han perdido.
Gracias papá por enseñarme que no hay sueños imposibles y que éstos pueden transformarse en realidad cuando uno se expresa y se mueve a través del dictado de su corazón.

2 comentarios:

Juliana dijo...

Querida Adri:

La verdad es que en medio de las lágrimas es difícil escribir porque no hay manera de definir en palabras lo hermoso de este testimonio a tu padre. Me conmueve por él, por tí, por todo lo que significa, además, la honra justa y necesaria a quienes nos han dado la vida.
Por otro lado, entiendo ahora por qué la pasión por los trenes que te ha impulsado a tener este espacio en la web.
Gracias por compartir este hermoso y sentido testimonio con todos nosotros.

Un fuerte abrazo,

Adriana López dijo...

Gracias Juli!!!
Te cuento un secreto? Hoy he hecho llorar a varias personas, jajajajaja. Sé que es muy emotivo, pero es lo que siento, y de la manera en que vivo las cosas (a pleno y con todo mi corazón). Este es un homenaje que hace rato se lo debía porque creo fervientemente que uno debe expresar sus sentimientos en el aquí y ahora.
Te mando un beso, y gracias por subirte siempre al tren.